domingo, 9 de diciembre de 2012

Cuando leemos estamos utilizando a la misma vez la compresión para entender el texto. Para ello se utiliza procesos cognitivos que se suceden en fracciones de segundo y que estos llevan a la compresión. Para que la lectura cumpla sus objetivos hace falta también un dominio de vocabulario.



Comprendemos porque podemos establecer relaciones significativas entre lo que ya sabemos, hemos vivido o experimentado y lo que el texto nos aporta incluyendo sin lugar a dudas la motivación que sentimos con la lectura.Procesar la información escrita de la lectura se realiza de forma automática,pero cuando algo no entendemos el piloto automático (Brown,1980;Palinesar y Brown,1984), nos abandona.
Por lo tanto el control de la compresión es importante en estos casos ya que los niños deben aprender a activar un gran número de estrategias y saber que la lectura les puede resultar muy útil para muchas cosas.

Es importante enseñar estrategias de compresión ya que se activa la lectura autónoma y hace que los lectores aprendan a partir de los textos, los cuales establecen relaciones entre lo que leen y lo que forma parte de su bagaje personal.Las estrategias de compresión ayudan  aprender a aprender.

La unión del conocimiento nuevo y todo lo que esta dentro de nuestra mochila de conocimientos adquiridos  forman el aprendizaje.Cuanto mayor es ese conocimiento mayor es nuestra capacidad para relacionar, asignar y comprender el significado de las cosas.
También es muy relevante la motivación de la persona porque si no esta motivada nunca  conseguirá entender el texto,hay que animarlos y estimularlos   para conseguir el gusto por la lectura, dando siempre ánimos para conseguir una mayor motivación.